miércoles, 4 de julio de 2018

Soles Menguantes

Macilento gesto de muerte,
áridos fondos, maldito percal,
aullan de miedo a vender,
trullas de grano roído,
sucio este percal, sí, de anodinos  y enseres;
pandemia de hieros y un ven.
Y un buscar el cómo
cuando ya la barca acurruca un mar,

y las liendres alimentan la carne.

Ollas marchitadas en penumbra,
bajo un techo abrasador,
que teje metales y martillea el pecho,
uno tras otro sus dedos de hirientes larvas,
luego los visos...
anunciando una muerte prematura,
sangrándose un paso hacia el fin,
paz tejida en silencio.

Tenue vadeo... dulces principios y dulces finales.

martes, 19 de junio de 2018

II


 Dormida en tus tientas,
sobre esas líneas y ciertos,
en tus formas de mí,
los ven de remilgos y escasos,
esos labios de nostalgia
y risas entre labios
memorias de un tiempo....
arrogantes, viento a favor.



 

sábado, 28 de abril de 2018

Va Subiendo... Sube...


Concuerdo en que lo nuestro es un yo compartido con estallido previos de victoria, con banalidades hechas poesía de cesto, pasto, aguas para mecer mis manos  o dejarse mecer en ellas sumergidas, sólo esa imagen, puro movimiento en el que aparezco y desaparezco, me aclaro o enturbio en ese baile de espíritus encontrados.

Valen mis reglas en mi pequeño mundo de imperfectos ideales y deidades.


sábado, 21 de abril de 2018

Quedarse con las Ganas de Pegar


Aspírate en mis narices tus miedos,
que de tanto aspirar se trastorna hasta el más digno de mis retales.
Válense las tretas, los atajos y las habladurías de pasillo,
las pilladas al vuelo y los besos a escondidas.


Me vale en realidad todo de ti y en ti ahogo la pena cuando me viene;

pero qué hacer cuando se apega a mis manos cuando te veo marchar,
o soy yo la que una vez
más me oculto en serenatas y piedras y ya no estoy ahí contigo.
Quién enfriará estas llamas que se corroen de neuronas afines…

lunes, 9 de abril de 2018

De Puertas Abiertas

He arañado sin nombres capas de nosotros cuando fuimos, fluimos, buscamos un bosque donde sentarnos y dejar por fin el tiempo ir; por fin…

Mis nudillos de sangre, los restos de ti por los suelos, las vanas glorias hijastras del pensamiento, vientos horadados… Y cuanto más escarbo buscando tus grutas más me alejo del sol, buscando lunas de invierno. Esas noches que por ansias imposibles de apresar, bandoleras de mis quieros y mis haberes, viajes sin retorno a ninguna parte. 

Echando de menos hasta los humos que entran en mí para desaparecer luego, hasta eso… he boicoteado mis planes, bebido miedos, dudas, ímpetus explosivos sin diana, parcos medios de consumo, yugos programados, reprogramas, fajos rallados por bolsillos; a pestañas cerradas.
Alborean las misas y es gerundio.

domingo, 1 de abril de 2018

Si te Acaricio la Piel



 La que se calla tus dichos,
la que irradia noches y paces,
la que aulla viento y bebe mares
bate brazos y salta sin ti a ese hueco vacío;

valdío, improperios hacia adentro
la niña asusta,
y mis manos escriben de luto.
Abanícame tu cierzo con panes y vino...







Hazme huracanes de veletas y vete,
vete donde la espiga se haga flor y le broten manantiales;
donde ese agua emane tus ojos de bondades,
de cuentos para antes de dormir
y petalos relegados
a un sin fin de caídas y avientos.

Las semillas necesitan de un tiempo, una temperatura, un ambiente...mientras duermen eternas y aparentemente inertes; con esa promesa de vida entre los labios.



Rescatar las mieles, el brillo, las risas...
los terrenos no olvidados,
lo que siempre fui,
tus horas en mí diluyendo,
las mías arrugando el tiempo.


domingo, 25 de marzo de 2018

Tantos Puños Caben en una Mano


Respira, ya se fueron,
todos y un despido,
todo, un suspiro;
un ver, dejar y callar.
Vientos vienen,
cejas de incrédulo,
y tu mar siempre hacia adentro,
mientras me adentro sentiré
la brisa de hojas irisando mi cara,
imagino tus manos y tu piel,
cubriéndolo todo de semillas y vientres,
serenidad perdida antes que amanecer
en landas de miel…de mentes derrocadas.










Agota cada instante, haz eterna la tosquedad de ese ingrato, lo dulce del viento que viene y va, el humo, la ausencia, el desapego, las riendas de un barco desbocado buscando su puerto... cada belleza que desaparece casi al instante de ser creada, pequeñas magias que en destellos arrastran los días al final del diluvio.