martes, 10 de octubre de 2017

Espías de la Bandeja de Salida

Revuelta y arañados de muerto de hambre,
de hombres y dolor de frotar de alas,
y no se vuelve de otro tiempo...
Sólo se es estatua o diosa,
lápida o cadáver,
es el mismo imposible,
que abrir cenefas de alfiler
o cifrar la duda en la caída
de ojos encerrándose de pena.
Un pensamiento en redondo
cayendo a peso en el mar muerto
de tu desgana, de flotar...

Placer, gula de falta de ensueño,
sopesar cada verso,
cada aire que nos tocara el pelo;
si yo volara, y tú volaras;

este suelo plisado sin gana,
cada torna que avivo en tu llama
por miedo a no ser vista;
y fumo a escondidas y me cambio de sabor,
y me arrimo al bordillo y miro,
mimo cada velo que cae
limando tu vuelo.

Capeo tu sombra con maestría
de alfarero suicida;
me visto sin pies y sin más,
salgo, repto, no sé qué hago.
Incito al mundo a sobrevivir,
dejarse tumbas de medio lado;
dejar que me emprenda a golpe de piedra,
a cada dolor una mueca,
a cada chispa un grito.

Si la banca está rota,
o la mano,
es mi entraña la que rota
la que en ruta se agota;
y pasa la vida en un sueño precioso
sacando pajas del ojo ajeno
haciendo a prójimo lo que le da la gana;
que sólo gana cuando quiere
intentando abanicar con las pestañas
suelos de polvo,
de barrer el barro
de tu piel enojada de tiempo.
Levántanse las manos,
de una pasada desbaratarse,
ni vivir, ni sentir, ni ser,
ni por fin pensar, no pensar.

jueves, 13 de octubre de 2016

Malas Suertes

Malditas ganas de salir volando por un soplido, sólo querer que la soberbia con que se vacía este espacio se complaciera de tus extremos acechando un sentir, un dislate amoroso sin cuerpo ni semblante, un latir por latir birlándome las indolencias  y funestos.


Partículas incomunicadas en este mundo a veces taciturno; no necesitar más que un atisbo de tu luz para encontrarme la casa en el camino, el camino a casa, o como quiera que sea, pero que sea para bienes, para cerrar tratos de un abrazo o una mueca de he comprendido, de sabes que estoy ahí, contigo.

viernes, 19 de agosto de 2016

Si Yo Pudiera... Si Yo Quisiera...

Yo le arrancaría el candor de mañana eterna a ese sol que mira hacia otro lado, sólo para calentar el viento de tu mar de olas arrebatadas, para surtir de aventura tu cinturón de deidad y tiempos pasados; y así en una nube cálida y viviente servirte de mil soledades y miedos latentes que en la sombra apetecen, las miro y me miran y son bellas… o bellos… y a veces puedo evitar no sonreír corriendo entre coches y un asfalto que arde,


ya verás qué dulces las cenizas vacantes de la hoguera, cuando surgen y vuelan, y dicen cosas que sólo entiende el fuego cuando aguarda a que lleguen las horas; y esas siempre llegan, tarde, malditas, aguardadas, colmadas de duda, plenas de un de un estar bien, ebrias de sueño, van llegándose al mismo andén del que parten.

Pactos, componendas o apaños, como fuere... subsistencia.

miércoles, 27 de julio de 2016

Conclusiones Precipitadas

En ti la vida sosiega el vino de los días; de esos de bailando en la calle,
de ojos que por fin se miran al final de nuestros caminos desencontrados.
Después de girar en mil curvas hacia el lado equivocado que la curva decía;
después de sentirte futuro aquí dentro conmoviéndome miradas de cauta.
Montañas y precipicios,
montones de nadas por los rincones;
en anarquías sin diván,
que ahora se arden los unos a los otros;
de uno en otro divagar,
y los hilos sesgando pensamientos.
Las tracas de inicio de fiesta también;
tantos y tan poco,
esa cálida sensación de manos y virtudes
y las faltas del incendio y evidencias de son en son;
de decirte tanto...

 


Las semillas, las piedras… a veces, nos sirven para adoquinar el paso.

sábado, 9 de julio de 2016

¿Cómo Saber Cuándo Estás Ganando o Cuándo Perdiendo?

Si el miedo se viene al paseo ese de media tarde cuando cae el sol y los naranjas se cuelan hasta mi cuello entre las hojas, y tu mano tendida duele y no, y mi cabeza está y no, como siempre… Si se viene el corazón se atenaza un poco como si se lo quisieran robar así con dedos invisibles de caricias perdidas y palabras que nunca me dijeron; de esas que yo misma rara vez descaro decir.

Entre cuatro paredes, entre dos cuerpos que adolecen faltas graves contadas por mares a falta de dedos, mis pensamientos están avivados por el aire que rodea el tuyo cuando te dejas los disfraces y has soltado ya los 7 males y sólo te dejas descansar vencida sobre sea lo que sea pero en grandes dosis; cada cual tiene su y sus dosis.

Y me la paso en cobardías en cada rato de no estar contigo y de pasarlo aquí conmigo y con este sentimiento de falta acuciante de aire para exhalar el humo y con él las penurias del barro de pelea y la caía de párpados plomizos del que es insomne por lujuria de por dentro. Y por fuera, pleno al 8 y a toda vela destrozar a bandazos los fardos cenicientos que me acarician las manos, dolidas de amontonar realidades.


jueves, 30 de junio de 2016

Leyes de Gravedad, Levedad y Gravidez

Reinventado cuento revivido
desvanecida entre pálidos y duros
miedos entre celo y recelo
de tu haber entre la casi inexistencia mía
tu pelo deslizando el pensamiento 
desliando esa previa indolencia;

De sucesos olvidados
y pares devenidos
que me dejan esa tendencia tan mía
a dejarme espirar detrás de cada roce
malcriando esquinas y reojos,
diosas de cerradura; 

Aguarda este hilo a dos colores, 
sometido a amores truncados
vacilados de fatuas labores.
Rompiendo recónditos, y fes, y escollos;
uno por día ese trance urgiendo señales,
eyaculándose entre dedos muertos naderías.
Tonos graves aventando despojos coloridos
y alimañas sonriendo un poniente pajizo;
rendadas, revolviendo y volando; revolotean…

Y cuando menos te lo esperas la vida te da otro viso.



viernes, 6 de mayo de 2016

Todo lo que No Se Ve

Sóla sin mandatos
ni arrebatos
ni sin hocicos y esas voces...;
quién pudiera...

Si tengo esos ojos para mirarme
el tiempo se acicala,
y tu brisa abanica mi frente,
y el sudor me llena contigo,
a pataletas de niña hiriente
reclamando su patio y ternura,
con tus pinturas decorar mis esquinas,
flores, cruces y aguas por bendecir.

Dispuesta a rendirlo todo a las cuentas que me echas,
sin créditos espero aceptes como pago
los minutos que me queden
cuando me harte de tu piel,
y de mirarte el ombligo y las penas,
y las hojas cayendo sobre tus hombros;


coge de ahí lo que le adeude
a tu manera de ser mía,
y a tu pelo cuando se asoma la vida
a tu almohada de sombras.

y sigues ahí a mi lado
tú y tus deudas ahí con las mías.