viernes, 2 de febrero de 2018

Dame un Beso entre las Rejas

Eso que deberíamos de hacer, ese camino, peso, dolorosa llaga que nos recuerda que hace ya que nos distrajimos del camino entre vicios, vaguedades, absurdos y personas. Volver es la cuestión; a donde nos quieren y cuidan, a donde la tierra es fecunda y crecemos, y miramos nuestro paso y sentimos amor por todo y sobre todas las cosas.

El camino de vuelta al camino. La sinuosa danza de quitarse velos de sociedad, complejos, disfraces y deberes.

Eso es para mí la valentía. Cada huella con que rubricas tu paso, cada mirada cómplice, cada rato que regales sin nadas a cambio...; cada pasito más lejos del infierno, siempre hacia adelante.




sábado, 27 de enero de 2018

Tardes de Invierno sin Niñas Bien

con menos nos han podido
las fuerzas ocultas
indispensables,
impensables
y los ánimos
vencidos

hoy siento de abejas amaestradas
llevando su miel a cuestas
al matadero
me siento más aún
belleza inóspita
atrayente y repugnante
mezclo con los dedos
los restos de seso
de fulgor
mares arrebatándose los ojos
escudriñando ese último momento
cuando todo ya no fue
nada más allí.

las uñas llenas de hielo
de arañarme la cara
buscándote en el dolor
que dejaste al marcharte

pero sólo vuelve el recuerdo,
ese insufrible,
ese inapelable
marcado de deseo

jueves, 11 de enero de 2018

Caos

 Precioso ardiz que oculta tu miedo,
a parirte ideas de fuegos sin tiranos;
y qué pasaría si así fuera
de tus labios manando los ríos de sed te huyeran?
los ríos brotando entre la lengua,
los cierzos aventajándose,
los celos de no ser apeándose en cada andén...
dejarte ser original en ese tú que ni conoces,
desnudarte la frente para dejarte ver
de las imágenes que tejiste para impresionar,

y los espejos en los que respondieron opacos a tus preguntas.



Poder pasar toda una vida con miedo a ser uno mismo porque piensas que algo marcha mal, que no es lo suficientemente bueno y disfrazarte de mil noches sin sosiego.

 Eso despilfarrar la vida como quién despilfarra dinero.





miércoles, 29 de noviembre de 2017

A Veces Sueño con Estaciones de Tren

Diez peldaños, arbolar abismos,
hordas sacras, tus miradas,
revolverme, reverte,
retiros y baldosas yermas,
creando paisajes
desolados
amenos de tristeza
apabullarse de renglones y jergas
aunque sólo sentir
y beso sin aristas que morder
sin versos que soñar
sin conjugar tu verbo
en mi sien;
que he tirado ya
todas tus miradas de bolsillo.

Imagen relacionada


domingo, 5 de noviembre de 2017

Diosas que Podían haber Sido

He abierto las manos para así intentar soltar despojos, restos de almas arañadas que querían entrar y de la mía casi hecha trizas, mil estrías de sangre,  y ese poder latiente de la herida abierta y desatendida, esta mía que quiere dejarme, piel maltratada, ajada con restos de ti, aún perfumada le concierne un aire tétrico, conmovedor de penas ni glorias que acaban anidándome en los eternos y sin ti y si… y si, sí era para este alma que se atemoriza de las noches sin unos ojos que miran desde el más allá.

El caso es que ahora recojo trozos de mí cuerpo destrozados del impacto y del haber sido, los evoco como propios aún amorfos de años escondiéndose de su monstruo, en astillas de roto por descuido, me rasgo la piel recogiendo el botín que merecerá la pena.

Y anhelo los días en que tuve una oportunidad porque tú me la brindabas y tus manos llenas rebosaban de luz, sensualidad y puntos aparte apartando hasta el infinito lo que no viniera a cuento. Me estiro en mi balcón del día que a estas horas nace para mí y la nostalgia me espeta de lado a lado dejándome el denuedo entre en pie de desafío conmigo misma y un sincero tienes esto, y un ahora, unos cuantos sueños de segunda, pero el mismo corazón de siempre.




martes, 10 de octubre de 2017

Espías de la Bandeja de Salida

Revuelta y arañados de muerto de hambre,
de hombres y dolor de frotar de alas,
y no se vuelve de otro tiempo...
Sólo se es estatua o diosa,
lápida o cadáver,
es el mismo imposible,
que abrir cenefas de alfiler
o cifrar la duda en la caída
de ojos encerrándose de pena.
Un pensamiento en redondo
cayendo a peso en el mar muerto
de tu desgana, de flotar...

Placer, gula de falta de ensueño,
sopesar cada verso,
cada aire que nos tocara el pelo;
si yo volara, y tú volaras;

este suelo plisado sin gana,
cada torna que avivo en tu llama
por miedo a no ser vista;
y fumo a escondidas y me cambio de sabor,
y me arrimo al bordillo y miro,
mimo cada velo que cae
limando tu vuelo.

Capeo tu sombra con maestría
de alfarero suicida;
me visto sin pies y sin más,
salgo, repto, no sé qué hago.
Incito al mundo a sobrevivir,
dejarse tumbas de medio lado;
dejar que me emprenda a golpe de piedra,
a cada dolor una mueca,
a cada chispa un grito.

Si la banca está rota,
o la mano,
es mi entraña la que rota
la que en ruta se agota;
y pasa la vida en un sueño precioso
sacando pajas del ojo ajeno
haciendo a prójimo lo que le da la gana;
que sólo gana cuando quiere
intentando abanicar con las pestañas
suelos de polvo,
de barrer el barro
de tu piel enojada de tiempo.
Levántanse las manos,
de una pasada desbaratarse,
ni vivir, ni sentir, ni ser,
ni por fin pensar, no pensar.

jueves, 13 de octubre de 2016

Malas Suertes

Malditas ganas de salir volando por un soplido, sólo querer que la soberbia con que se vacía este espacio se complaciera de tus extremos acechando un sentir, un dislate amoroso sin cuerpo ni semblante, un latir por latir birlándome las indolencias  y funestos.


Partículas incomunicadas en este mundo a veces taciturno; no necesitar más que un atisbo de tu luz para encontrarme la casa en el camino, el camino a casa, o como quiera que sea, pero que sea para bienes, para cerrar tratos de un abrazo o una mueca de he comprendido, de sabes que estoy ahí, contigo.