Infiel coleccionista atesoro días imprecisos, valiosos por únicos o irrepetibles. Elementos indispensables faltos de sustancia definible, somatizados serían apresables por el más tonto pero incorpóreos no sé quién los halla entre glías y minoridades, telaraña a base de tientos no atrapa moscas más que por descuidos imperdonables
Sólo hablando sin decir, tiembla el pensamiento, la ira se acalla tapando su boca desairada, que cuando se habla diciendo se calma la sal como mar en calma, que acusa su derecho a tempestad impávida de sí misma, pero al acecho de lo desconocido. Lo peor le viene del siniestro ya sabido, que se deja entrar como por su casa, con intenciones acentuadas de incendio provocado
No hay comentarios:
Publicar un comentario