Pídeme cobijo, te daré sombra,
reclamas tus obras sin telón,
braza de trigo traigo presa
que no consuelan, o sí, es cierta,
no nutre sino almas sin alma
que leen tormenta y es granizo.
Forja duda y átala a mi espalda
hazle hueco ahí donde puedas
entre las ganas de enraizar
y la desidia del comienzo
inapreciable el peso, no descuides
océanos vacíos llevo presos.
Breve humo, tres segundos,
al borde de la estampida
en el frente de discordia
monte y cima del desdén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario