martes, 31 de mayo de 2011

El tiempo no es importante

Es curioso detectar todas esas pequeñas y grandes cosas que hacemos de determinada manera porque en algún momento algo condujo a hacernos pensar que ese era el modo apropiado, que era algo de lo que avergonzarnos, o algo digno de ser realizado en esos momentos en que tenemos la certeza de que nadie puede echarnos un ojo encima. Y un gusanillo inexplicable nos vuelve a guiar por ese viacrucis de imágenes que ya conocemos. Pisadas que en la arena virgen pueden aminorar el paso tras varias repeticiones nos hacen más liviana la marcha (¿hacia buen puerto?)

Esto supongo que nos ocurre a todos en mayor o menor medida
En el caso que me ocupa hoy (más bien últimamente, pero en modo mental) es de otra modalidad de estancamiento. El de soportar. El de ponerse en situaciones que nos hacen sufrir y nos degradan como personas y de las cuales no hacemos nada por huir. Hablo de muchas mujeres de las cuales conozco muy a mi pesar cómo es su vida de pareja. Y con mucho más pesar tengo que verles a ellos cuando las damas no están presentes

Me apesadumbra cada día preguntarme por qué soportan semejantes desplantes, faltas de respeto, infidelidades repetidas…; el desamor

¿Por qué? Por que no sabía yo que le iba a coger tanto cariño… porque es que no lo hace todos los días… porque es que yo creo que ahora ya no es como era antes… y como estas vagas excusas para no afrontar el miedo a recomponerse otras miles podrían añadirse

Desencantaros nenas, porque no va a cambiar, lo va a hacer siempre que pueda, y lo que le tienes no es cariñito del bueno sino dependencia emocional

Y en parte me toca las narices por ver a mis mujeres tristes sufriendo, y en parte porque los estereotipos se mantienen a base de aguantar situaciones inaguantables para el beneficio de muchos, muchos, que no todos, que les conviene mantener el status quo de mierda que tenemos para algunas cosas

jueves, 14 de abril de 2011

Falsas apariencias y otras historietas del debajo del hoyo

"No sé por qué..." pero últimamente no llego a averiguar si es buena idea evitar a los que no sé en qué momento han llegado a la conclusión de que su misión en la vida era adoctrinar, que no intentar entender al otro, y eso me huele a técnica dictatorial como modo de relación

A golpes con el niño muerto, como venganza del recuerdo siempre en repudio, que por una vez se vestía de deseo por lo que un día pudiose decidir por el ser

Y entre ser y no ser, revivir algún ánimo, anóminos todavía cantos a lo desconocido.
No he cejado ni un esfuerzo al encuentro con todo este destino, deseado o no, que no es más que una cortina a correr sobre el negro fondo que pintamos a diario. (el viento de frente frena y despeja el rostro, el que nos da en la espalda llega sin ser visto y, a veces, pasa de largo a nuestro lado sin sernos de provecho, y lo odiamos un poco por ello)

Arrancando a mano de tierras fértiles, como del propio alma, escarbando, apartando el sustento inservible que no quiso elegir volver para ver que fue de ella en otras manos, propiedades de nadie. El hallazgo raíces de agua contenida esperando un mejor momento

¿qué esperabas del invierno más que viento y lluvia? A veces todo es cuestión de expectativa… qué esperas recoger, con lo que has dado, qué piensas que te debe dar la vida, los demás, etc. Expectativas materializadas en espera












Por qué seguimos respondiendo igual a las adversidades (igual de mal, me refiero) experiencia tras experiencia… parece que cada hecho negativo deja su bandera en alguna parte de nuestro ser, pero las victorias no marcasen un hito que nos hiciera replantear el propio autoconcepto. Buscamos la forma de reafirmarnos en lo negativo y rehuír toda la información que nos llevaría en una dirección tan distinta…

Piensa que cuando todos te consideren acabado es interesante ver si de verdad has acabado con las cosas que deseas hacer. Si la respuesta es no, me temo se equivocan, como casi siempre vistas las cosas desde afuera

Algo se nos aferra de nuevo en nuevo al pequeño, que nos niega parte de la evolución lógica. Y éste no desaparece a menos que lo dejemos detallar su parte; tienen su propia visión de los hechos y no va a admitir que la realidad es otra; tras esas cuencas vacías de expresión esto es así, nada más que puro sentimiento buscando su hueco para ver el mundo y salir, y hacer ese trecho que le queda para, por fin, dejarte a ti solito hacer el tuyo

Mi lecho tallado es de roca, que con paja se olvida su dureza.
Los dados están en el aire, pendiente el siguiente paso de su destino repetitivo. Giran, golpear, rodar y dejarse vencer, amoldando su ser al lecho que recoge su caída. Pero qué hacer cuando el lecho es mar y sus aguas turbulentas, y sus caras déjanse ver en alternancia, como día de 3 soles. Más caras, más olvidos ineludibles, más vueltas, sin futuro mínimamente predecible. Miradas que fugaces desaparecen, pero a estos no les pidas deseos, no son más que un reflejo de un día hermoso en los ojos que lo recuerdan









Puerta, llamarás, será como un ruido no escuchado,
miradas viles,como de odioso sentimiento,
territorio hostil, a veces, aún sembrado, aún sembrando
agostado, eso sí, listo para la venta
el género descuidado, ahí sigue
la valentía que siempre se te esconde detrás.
Y yo que lo miro todo, y no hay ganas.
Reforestar, cultivar, cuidar,
Y no hay ganas,
Por más que lo intento

lunes, 31 de enero de 2011

El camino para el regreso

El tiempo del regreso es igual que el de venida, más lo que nos dejamos en todas las pausas para, mirando entre el recelo y la curiosidad, ver si nos persigue

Cuarteando brazos tempranos puedo
ver desde ahora cómo son sus dientes
marchitos nidos sin sostén que cayendo
vencen con resistencia la corriente;
con un caer y caer que es nunca llegar,
alzarse doliendo para sólo ver marchar

Lo peor de su insistencia es ser trayecto,
ser viento atrapado entre sus ramas,
entre sus débiles puntos inyectos
e impávidos contemplar

Pulimentado aliento creador, el que engaña,
al que no hallaré más sentido,
que alimentará al cuerpo de palabras.
Tómate otra, que yo invito;
el escarnio imantando al contado;
negro albor es, en fin, su brillo

La creación del alba en la noche no abandona
y en ella miedos, lástima, y otros sentimientos aciagos
dejan vía a desvelo del que no perdona,
dibujando sobre grises, ejes cartesianos


miércoles, 5 de enero de 2011

Las vidas de posibles II

Como el engaño deliberado para quien cree a sus ojos antes que a sus manos. Por eso a manosear nuestros propios ideales. No hay mejor forma de comprobar cuán ciertos son, cuán desnudos están. Hay cosas que existen porque la contamos; es el engaño del lenguaje, es el timo de la realidad construída, la ciudad de las ideas donde pocos son felices

El afán de las horas muertas profanando la paz del desasosiego, del que si sacan es contravoluntad y sin el que no sabemos vivir, a falta de más interior, más vida que así por ser lo mejor para el propio ego



Personas sin alma a la competición para arañar rostros con insatisfacción. Y el poco valor de personas que aprecio para, "simplemente", ignorarles y buscar un camino que aparte, además de caminos de tiempo, ascuas que calienten, ahumen, ahoguen a veces, iluminen con rojos las caras que respiren de su ser, consumiendo ambos el oxígeno de un ambiente arrebatado por las vidas. Fuego como camino de rendición, redimirse, renaceres múltiples y muertes únicas

Todo pasa, incluso el tiempo; tras de mí alguien vestido de caballero echa su vida por la ranura de una tragaperras

Gastamos más energía muchas veces en autodestruírnos que en sacarnos de una situación penosa. ¿No sabemos? ¿No queremos? ¿O no "procuramos tanto bien" para nosotros mismos como para con los demás?

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Las vidas de posibles

Frente a una dorada, más dorado el ambiente, descubres qu estabas donde tenías que estar, aunque te olvidaste de todo ello, por el ajeno certero eros que dirige el tiempo del mundo. Era como tenía que ser para guiar firme bajo temporal incierto en su curso. Basten miradas extrañadas para soportar lo que digo, que cuanto más paso del 90% de la gente más firme es el suelo que piso

Hoy no estoy dispuerta a gastar tiempo con mala, falsa gente; y tampoco quiero ver que las personas que aprecio tengan que aguantar semejante desperdicio de recursos. Pero cada cual debe sorporta el peso que haya decidido mantener ahí, a pesar de inútil como la insoportable levedad del ser, la insorportable soledad del resistir, del consentir (que no aceptar ni tolerar; que hay faltas que no son pasables)

A la cumbre de mis deseos podría descarriar varias eternidades. Pues la realidad es un niño con doble filo, que llora y mama irritando hasta las pieles más cuidadas, llegando por múltipless vías al irreversile camino del atolondramiento mental transitorio, que requiere más dosis de esfuerzo para desandarlo: de cuesta abajo es la ida y con empinada carrera, ramas emergiendo del suelo, ocultas bajo hojarasca, charcos, espinas y rocas, la vía para salir de tal estado

Pera los trucos trágicos están para saciarse de ellos y abusarles merecen. Tenerse en buen lugar, eso válgame que es cierto, que merecido destino es


Gastamos nuestras armas de hombre, y de mujer, y en pie de guerra contra los que no ven más que 40 cadáveres en el campo arrasado, porque existen más que cada cual se viste con los que les motivan. Los cursos muertos son trajes que al vivo le hacen precisamente menos muerto

Pesa que todo se desvirtúa conforme me adentro en su conocimiento: a la gente se le ha olvidado de dónde viene y faltando a quienes comparten origen se insultan a sí mismo, el odio heterovertido, siempre reflejo del propio autoconcepto. De puertas para adentro las vigas ya se pudren y los cimientos flojean: ¿por qué te empeñas en restaurar la fachada?, un edificio histórico es un edificio histórico, y una personalidad en ruinas es lo que es

viernes, 19 de noviembre de 2010

Versión Original

Versioneamos en cada periplo la índole de nuestro yo con resultados varios, y secuelas varias, que pueden complacer más que el auténtico; hay veces que menos. Si conceptualizamos la inteligencia como capacidad de adaptarse al medio esto sería un signo de progreso intelectual en la especie. Pero a fin de cuentas nos desadapta de nosotros mismos; nos salimos del molde de tanto forzar la adaptación y todo pierde un poco el sentido de su ser. Vueltas y más vueltas al son de la música en este baile de gigantes y cabezudos

Para algunas personas parece que la vida se les haya convertido en una tragicomedia de propia creación para justificar su falta de entereza para ser genuino con su sentir. Un quedarse pasmado presagiando el precipicio antecedido de una larga cuesta abajo. Sentados, muchos esperan que el tirón inefable de la vida les termine haciendo culeras en el pantalón; Es el puntito que les falta


jueves, 21 de octubre de 2010

Lo fortuito

La saña que deshaciéndose a cada embate…
Tras de todo, ojos de maga de mirada rala todavía,
que en paredes negras blanquinegros proyectase.
Sobre la negra pared lo negro se confunde y lo blanco…

Abrigos conmoviéndose por su peso,
en la silla su peso se mantiene pero no abriga;
engullirse insignias perdidas como sin estima
en ojos de no descubrir.
Bajar, arrepentir, atorar pensamientos
de tan usados desajados,
los de la cobardía de no huír

Esperanzados modales para conservar
formas y más formas del postergo,
del pretendido extravío de la memoria
y con verdadera unción recapacitar
el sinsentido de todo ello,
y si quiera sin sentido reanudar
de nuevo a por las famas de lo súbito

domingo, 10 de octubre de 2010

Desconexión

En la naturaleza el curso de las cosas permanece paralelo al irregular caótico del mundo civilizado y por momentos podemos inmiscuirnos en ella sin alterar su quietud pasajera, que deja paso a otra quietud cuando la anterior ya ha cumplido con lo suyo


Hay decisiones que te dejan solo, imposible acercamiento hacia nadie, y hacia nada, porque la propia nada es el único medio para dirimir entre lo cierto y lo posible, lo que te gustaría que fuera y lo que parece ser, entre un ahora incierto o en un mañana, también incierto; que así es la realidad, las consecuencias de las determinaciones que hoy tomamos proponiéndonoslas a nosotros mismos como nacidas del profundísimo pozo de nuestras convicciones, qué será el mañana, inciertos habituales con los que aprendemos o no a convivir

Yo, la pared en blanco, la arena que se consume…

Si importante es lo que sale en la televisión, lo mío son futilidades

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Y si cantase bingo?

Algunos sabores se caducan constantemente, sucediéndoles otros de igual previsto futuro. Aquí no tendré que quedarme escuchando los copos caer con la ciudad en silencio; sí las hojas, el humo de un cigarro hacerse notar más de la cuenta y la temprana sombra naranja detrás de las ramas. Cómo, cuándo o por qué pierden valor cuando lo que nos pesa son los consecuentes derivados de las decisiones que un momento dado tomamos en base a lo que somos, pensamos y sentimos; o valga que sea sin base alguna

Puede que todo sea no más que eso: decisiones tomadas en lo fugaz de un segundo, marchitos que seguramente para bien fuimos atesorando. Y lo dicho, con más o menos sentido zascandileamos entre lo que somos

Muy largos los destinos para abarcarlos en una sola vida, con estrechez de miras y brazos cortitos, o finitos (tremendamente imposible)

Esforzarse en arrumbar por entre el gran timo es como encontrar el camino de lo cierto entre delirios. El pueblo tiene el poder, otra cosa es que lo ejerza, que se está más cómodo en el sofá o en el taburete de un bar, comentando las jugadas de los políticos, los sindicatos, etc. Criticar, parece ser, es el “movimiento” ciudadano de nuestro tiempo

sábado, 25 de septiembre de 2010

El montón de colillas


Por no correr en vez de andar mirando cada dos pasos el camino recorrido, por no escapar dejarse alcanzar. Para esas excepciones que nunca se darán existe un nombre de esos innombrables por imposibles de aprehender y de no anhelar

Las páginas en blanco se suceden, las huidas premeditadas, sin poder dejar de moverse… nada es lo que parece; así son muchas veces las realidades que vivimos, verdades parciales que pueden llegar a ser mentiras (Precisamente por parciales. Que actuar sabiendo sólo una pequeña parte de la realidad puede errar el tiro) Casi siempre es cuestión de paciencia para ver pasar tiempo sin resultados y personas sin alegría. Y todo va transformándose. Las realidades que dábamos por auténticas, las personas que tomábamos por certeras y las fuerzas comedidas. Algunos tiros gotean frente al aire predestinados a hacer diana y no hay pie que los detenga, ni marea que decida cuándo derribar lo construido con cimientos de lana mojada

Ni estruendos ni mutismos pienso que sean la solución. Como de costumbre otro imposible equilibrio; pero la realidad funciona con sus propias normas, y esta es una de ellas: adaptarse a su vuelo cambiante, al capricho de los días de no saber con qué ropa salir de casa ni qué momento sería el apropiado para abrir cajones desusados

Más ansiar del aleteo cuando todo indica que la región del olvido se acerca sujetándosenos con pinzas al cuello, como esa ropa que aun habiendo sido lavada sigue sucia, sin otro remedio que tenderla como limpia y esperar que el siguiente ciclo dé mejores resultados

No sé ya si es más práctico creer en las normas o en las irregularidades

martes, 31 de agosto de 2010

Black Swarm

Tratamos de apoderar en relojes el tiempo, creyendo que así controlábamos su paso. Cada tictac determina los nuestros, el destino como segundos infinitos termina siendo regido por minutos que uno llega más tarde de la hora prefijada, minutos perdidos que atrasan un proceso de vital importancia, y que como siempre viene con sus límites temporales incorporados. Intentamos comprender y explicar tantas cosas para dominar, que a la postre convierten nuestras vidas en sus dominios de acción…

Pero las horas pasan a veces en balde, horas del no saber, del demasiado pensar… y algunas horas de abanicos en la espalda y miel en los ojos, de un atardecer que renace dejándose convencer por la piel que lo refleja. Horas melancólicas adaptándose a las horas de aguja pero que sin nada que ver con éstas determinan también nuestra vida. Para algunos sus días no son más que el proseguir de un reloj, a su marcha de cruel horario. Otros se rigen por demandas igualmente urgentes como no dejar de aprovechar el rato libre de esa persona, correr a la calle en esa hora especial en que el día se torna mágico, parar y escuchar lo que tantas veces sólo te has molestado en oír, ser, o intentar ser como mínimo, hasta en la adversidad, reír por no gritar o por no llorar, estar por encima de lo que uno piensa que podría ir mal y no dejarse caer en el sufrimiento y la desesperanza cuando efectivamente ocurre lo malpensado. Mucho más que elementos medibles en lo que establecer principios y finales. Principios los propios y finales los que decidamos tener y los que no tengamos más remedio que aceptar











Sólo por los ratos encantadores que aparecen donde pensabas que sólo había inexpresión, merece la pena no cejar ante la duda; y aceptar que las cosas y las personas no están del todo llenas ni del todo vacías

lunes, 16 de agosto de 2010

Malos Modales

Vendas que a fuerza de plomo se mantienen ingrávidas como cuando la lluvia leve de verano roza el fin del sueño muriendo a su contacto, rebanando sesos demacrados de no comer. Cristales, sombras de ayer que retoman su proceso de opacar, a veces haciéndose infinito a la vista cuando ésta se aleja de mi sutil complejo de hombría sin sentido

Los olores de la tierra me hacen sentir vagabunda de sueños a los que no me arrimo, siempre citados lejanos, longevos, muertos vivientes que ni innegables avivan la imaginación ni refutables enfundan el paso

Por si se me olvida me dejo unos recuerdos que marcan la pauta para no repetir demasiados errores; sólo intento no repetir esos grandes, el resto ahí quedan como imposibles de evitar o como fácilmente salvables si se dieran (supongo que estos últimos reportan algo de valor a cambio del mal trago)

Como siempre algo complicado: ver qué parte es aprendizaje, recuerdo, motivación para crecer, y cuál es miedo disfrazado de lo que haga falta


miércoles, 14 de julio de 2010

Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti

Querer estar solo, o sólo con alguien no es lo mismo pero se aprecian similitudes. Con nadie más cercano, más feliz, más en casa. Otra cosa es que sea particularmente complicado

A veces tengo la sensación de que tengo tantos pasados como personas han compartido períodos de mi vida, también como escenarios he usado para desenvolver lo que tengo, para guardarlo o usarlo, que eso es lo que al final los configura, no tanto las compañías, ni el resto de atrezzo

A cada etapa sus tiempos. En alguna pensaba demorarme algunos más y se quedó en el primero y en algún cierto campo que pretendía sin explorar todavía sigo, aun sin querer procurarme más que una dosis mínima, de efectos temporales. Estos últimos pueden llegar a configurarse como los genuínos anclajes que, disponiendo de lo más propio manifestaciones, recaban lo mejor de uno mismo


lunes, 21 de junio de 2010

Desde mi pedrusco cadencioso

¿Por qué las palabras que más debieran ser dichas se atragantan entre las excusas para seguir no siendo?; forma supuestamente digna de irse marchitando lentamente, proceso paralelo, rastro no estudiado de los años sobre los ojos, ultrajado río que de tan caliente no guarece ni amamanta. Maltratadas son las notas de alivio que se desprenden desde lo íntimo, vanas las caricias pasajeras, injustas las inexactas, fingidas o simuladas
















Así es que se descubre el silencio y su poder. El de decir más que las palabras. El que domine la palabra puede alcanzar el poder social y económico. El que domine el lenguaje del silencio caminará sobre el sentido de todo lo demás

Sólo sé que el decurso de los días aprieta hasta los nudos mejor hechos en inapelable trayecto hacia la quietud. Y que enfrentar todas esas circunstancias aligeran la marcha; cada una de ellas es un paso hacia la liberación

domingo, 6 de junio de 2010

Subconjuntos; en los grandes conjuntos se reúnen

Ranciedades que retoman el frágil vuelo que vierte el candor de noche de verano... rodeando pensamientos de suave murmullo que tornee de frentes tensadas atardeceres rojos de vida, de hiel que arrebaña los ojos en días de largas mustias en red de hojas que dejándose coartar las unas sobre las otras beban olores de tierra, de rechinar de dientes otro maná

Se han parido tras sucios retazos de olvido y recuerdo un tiesto donde asentar flores que no mustien la vista. Señero y vaga madre con caminos de incienso y horas, prosperidad de vientres fecundados con dudoso augurio de felices para siempre; más asomarse a la vista cavernosa de los otros intentando encontrarse entre ronroneos y tantos por ciento, evadiéndose del erizo vaho y rehallando la marca que marca la línea de meta

Oyendo las mismas chorradas, viendo los mismos dolores y sintiendo el mismo tedio del estanco, en primavera


domingo, 30 de mayo de 2010

Escrito detrás del espejo

Tónica de reencuentro, habilidades faltas de mérito,
orejas moviéndose, transmitiendo sin parar frases sinsentido.
Lo sé pero llegan y actúan, y echan el ancla de dolernos
imparables hasta su objetivo, como tantos hechos automáticos

Pasman como ventisca sobre campo de incipientes brotes;
y esos brotes no llegan nunca a buen término
Siembra tras siembra igual resultado desolador
coyunturas pasan y las miradas enfrentadas, campesino y tierra,
no dejan de cruzarse en imperceptible rivalidad.
Hoy todavía quedan fuerzas para un último intento;
hoy la esperanza de un día sin estrechez se abre paso
contra el presagio de gélidas noches sin luna que velar

La dilación finita nos asfixia, el anhelo nervudo se encanalla
y no podemos evitar verlo todo desde un cristal muy sórdido


Ne relinque pur usque ad vinci posit


La crónica de un suceso avanzado presupone miles de ideas, recuerdos, afectos, expectativas e imágenes de mayor viveza que las después aparecidas. Toda la parafernalia para el gran momento. Después, como ocurre demasiado a menudo para mi parecer (ese de quien prefiere no encontrarse con situaciones imprevistas), todo pasa tan rápido que no puede casi ni denominarse suceso, más bien imagen fugaz pero que fulgura en las retinas mucho tiempo después de que haya desaparecido de escena. Y evaluando fríamente la situación, nuestra reacción, sus caras… comprendes que algo salió mal, que no fuiste como te hubiera gustado ser, que pudiste hacerlo mejor, recompensar de algún modo aunque fuera el interés ajeno. Pero no fue así y las frases posibles se amontonan, y todas parecen mejor que la palabra desafortunada que finalmente obtuve, resultante raquítico y algo patoso

Cuando no se te ha enseñado el amor por nada ni por nadie se llega a un desarraigo pero por la vida. Falta la pasión, lo llama apagada rebuzna playas sin pescadores y lo no encendido desparpajo de opiniones sin asiento.Esto es el día a día para muchos sin que se atribuya a nada más que no sean causas habituales

La mano cercana se vierte al tambor de una puerta, llegada, cruzado el umbral del dolor y el amago de pánico, vertida la sangre y el viento también cruzando, pero a través nuestra

Tiento firme guerreando con nubes de ideas que se amontonan en mi puerta. Contenedores para discernir sucio de limpio, de tóxico, de reciclable

Todas las cosas que debemos aprender y nadie nos enseñó revierten películas de clase b para jugadores, que ilusos, están perdiendo de antemano o haciendo perder (y en los casos más catastróficos llevando los dos procesos a cuestas una y otra vez) Quedarse sin palabras de defensa o ataque es parte de la partida en la que nadie gana. No es más que recorrer campo a través con la traición escondida bajo las piedras que pisas, quizás hacia uno mismo

lunes, 24 de mayo de 2010

XY

Cuando pueden ser concretadas en un espacio de tiempo una de esas situaciones que no acompañan, el ánimo que chirría, todo lo que no quisimos revivir levantándose a nuestras espaldas, las horas invertidas en balde, lo vital reformulado con piezas de desguace y una certeza vaga de animadversión hacia lo obrado esquivando el instinto…el flirteo con la auto-incomprensión caprichosa puede subyugarnos sin pretextos (esclarecer es derecho y obligación para con uno mismo) Resultantes de todo ello, mínimo insólito; singularidades que uno va apreciando como se merecen, asimilando desemejanzas que logran ciertas coherencias con forma de equilibrios veleidosos que no dimiten

El tiempo pasa, y la duda avanza generando lagos de memoria, vencimientos que por tedio se repiten cada vez de forma más acelerada, vientos que no llegan a refrescar ya que sin tocarnos pasan por nuestro lado avivando llamas ajenas














Horas de luna y días ásperos se pasan semidulces como los melones a final de temporada, como caricias que no llegan, o miradas descuadradas, o límites mal definidos que traen periódicas nublas ecuánimes como el delirio, en inmortal asincronía

Como banda de música sin director, a veces pasa el tiempo sin saber que esto es el todo para casi todos. Y que para abarcar la pequeña parte de valor cierto hay que esmerarse para verlo y perdurar para conseguirlo

jueves, 13 de mayo de 2010

Animales miméticos

Rememorando, cambia el cielo lo turbio por el torbellino
Repasando, pierden el sentido inútiles preocupaciones
Riendo, pongo en duda libertinajes previos
Mirando, no sé ya si es engaño, cierto o acierto
Pasando, dejo todo en un cofre y espero
Esperando, pasan segundos que pesan como veneno
Escuchando, aprendo, relajo y espero más
Aprendiendo alisando llanuras con miradas

Las nociones básicas a temporadas mutan o se transforman, cambiando con ellas toda nuestra visión sobre el mundo imaginado. Unas se enrevesan y otras simplificadas pierden protagonismo

domingo, 9 de mayo de 2010

¿Cambiar o no cambiar?

Cambios que nos hacen avanzar en algún sentido, en busca de alguna meta cercana pero intocable; o cambios hacia la nada, el vacío existencial, hacia la falta de vitalidad, de sueños en que maquinar de noche, evitando el tedioso repaso del día, sus fallos y sus insatisfacciones. Son caminos, ambos, que en algún momento hemos de recorrer. Conocidos pues, quedan a la orden del día como realizables sólo dependiente éste de la/las decisiones que tomemos mientras las horas ruedan por la cuesta del tiempo perdido

Los sueños rotos nos persiguen de noche como los fantasmas que nos atenazaban de niños, trasfigurando la paz del espacio más íntimo en un mar de sombras, espejismos y miedos. Nos sumimos en el sueño de múltiples modos para escapar de la pesadilla

Si ya cuesta andar en los propios zapatos (de esos ya desgastados, pasados de moda), tanto más si son de otro. No hay buenos consejos ni una mayoría de intenciones sanas al respecto, por desgracia. Sólo generalidades que todos conocemos pero pocos practicamos